La Consulta del 9N. Del Estatut al 9N.

Tercer día y tercer artículo. Bienvenidos de nuevo a Políticamente Correcto, un nuevo día ha amanecido y por suerte, no ha habido ningún cambio de última hora. Esto nos permitirá seguir con nuestros planes establecidos ayer. Lo único destacable es la valentía (esta vez sí) de Artur Mas, al desobedecer al TC y que por lo que parece las amenazas de demanda contra el gobierno parece que se cumplirán.

Ya lo comentábamos ayer, en el día de hoy vamos a ocuparnos del “time-line”, que ha tenido la consulta. En otras palabras, trataremos de realizar un pequeño recorrido por los grandes momentos el proceso. Esos momentos que por su significado han creado un camino, con el cual nos sería imposible entender, por ejemplo, los dos artículos de ayer, o el artículo del mismo viernes.

Como ya dijimos el lunes pasado, el primer momento clave en todo esto fue la aprobación por referéndum del nuevo estatuto de autonomía en el 2006, pero de nuevo lo que más hizo fue el papel del Tribunal Constitucional. Los recortes con los que actuó, fueron una de las principales causas de creación de nuevos independentistas, ya que a pesar de ser ya una versión recortada por el gobierno central, este nuevo golpe fue visto como un ataque al derecho de auto gobierno del pueblo catalán.

A partir de aquí la historia es harto conocida, una calma durante la legislatura de Montilla, descalabro y reorganización de ERC, estancamiento de ICV, monotemática de Ciutadans, giro a la derecha del PP y un Mas que después de dos fracasos lograba ganar las elecciones. En estas, después de dos gobiernos en coalición, el nacionalismo catalán volvía al Palau de la Generalitat.

Esta primera legislatura del Govern Mas, estuvo caracterizada por dos caminos muy claros. Un primero marcado por la política de los recortes y del “es culpa de ellos”. Y un segundo camino de acercamiento al gobierno central por el pacto fiscal. Realmente, durante estos dos años, la política del “govern”, estaba orientada al cambio financiero de Cataluña, acercándose mucho más al modelo Vasco-Navarro que al modelo que empezó a vislumbrarse a finales del periodo.

Al ver que el dialogo entre ellos y el Gobierno no iban a ningún lado, decidió dar un salto cualitativo y dejar atrás el nacionalismo y el “ara no toca” de su antecesor para arriesgarse. Un riesgo que tendría sus consecuencias, pero que de momento ha mantenido, y en lo que parece una dirección correcta. Por primera vez en las altas esferas del gobierno catalán (des del retorno de la Democracia) se oía hablar de algo diferente. Un concepto que ahora parece muy agarrado en el ideario de CIU, pero que entonces tenía al propio partido y a sus socios muy descolocados. Este concepto era la consulta. Este hecho, del cual estamos convencidos que fue una especie de órdago-ultimátum hacia el gobierno, resulto ser una nueva vía a seguir por parte del CIU y especialmente de Mas.

Un nuevo punto en el time-line fueron las elecciones del 25 de noviembre del 2012. En apenas dos años de gobierno, y tras continuos fracasos de dialogo, el President decidió que ya se encontraba suficientemente fuerte como para lograr aquello que se proponía. El plan inicial era arrasar en las elecciones autonómicas. Una mayoría absoluta que arrasara en los resultados y que le permitiera una legislatura con el poder absoluto.

El plan, a primera vista fracaso. Las elecciones se celebraron y a pesar de lograr una victoria en las elecciones, los resultados de su partido no fueron los esperados, perdiendo hasta 12 escaños. Lo que podía significar un duro golpe al “proceso”, resulto ser una lección al sr. Mas. Los votantes, no le había creído, los votantes dudaban de aquel que en el pasado había negado una y otra vez su independentismo. Los votantes, habían actuado de un modo racional, no habían votado a aquel que les prometía el oro, votaron a aquellos que des de siempre habían utilizado las mismas palabras que el ahora presidente. El aumento de ERC y sobretodo la aparición en el parlamento de las CUP, destacaban que el pueblo catalán quería algo nuevo, querían poder elegir su destino.

Antes de estas elecciones, ocurrió uno de los hechos más destacables, y en definitiva uno de las razones por las cuales al final se convocaron los comicios. En medio de la tensión entre, Generalitat y Moncloa, un 11 de setiembre (la diada catalana), marcaba el camino a seguir. Durante esta diada tuvo lugar una de las mayores manifestaciones que se recuerdan. Bajo el nombre de “Cataluña un Nuevo Estado de Europa” se congregaron alrededor de un millón de personas en las calles de Barcelona, con la clara intención de hacer ver a España, que el pueblo catalán quería elegir su propio camino. Como en muchas otras manifestaciones, las cifras bailaron entre los 600.000 asistentes de la delegación del gobierno, hasta el millón y medio según la Guardia Urbana de la ciudad condal. No podremos saber las cifras exactas, pero sí que podemos determinar el impacto que tuvo, ya que a pesar de haberse superado las cifras, ninguna otra manifestación posterior ha supuesto tanto, ni a nivel organizativo ni como una demostración por parte del pueblo catalán y de su gobierno, por ende.

Durante la organización de esta multitudinaria manifestación surgió un nuevo actor en el Proceso que a posteriori se ha demostrado uno de los principales artífices de la evolución del proceso. Efectivamente, estamos hablando de la Asamblea Nacional de Catalunya (ANC). La organización civil, presidida por Carme Forcadell, ha sido uno de los principales impulsores del proceso, erigiéndose junto a los partidos pro-consulta como uno de los baluartes de la celebración de una consulta popular.

A partir de aquí, la evolución del proceso, ha seguido una línea ascendente, donde destacan especialmente las dos diadas posteriores, con la celebración de la Vía Catalana, donde se unió la frontera francesa con el Delta del Ebro y la última manifestación ocurrida hace pocos meses con la V que inundo Barcelona y fue tomada como el último gran acto público antes de la soñada consulta.

A nivel político, el camino seguido no fue fácil, a las tensiones con el gobierno, se le sumaron dificultades en el seno de la propia CIU. La coalición, des del inicio del proceso, había sufrido claramente la división entre los dos partidos. Mientras, Convergencia estaba comprometida al 100% con la dirección del President, las primeras críticas empezaron a surgir desde Unió, donde a pesar de ser Nacionalistas no veían el proceso como el camino a seguir. Como en política no hay término medio, esta tensión se “resolvió” con la salida del número dos de la coalición y uno de los políticos de mayor carrera dentro de la coalición, Durán i Lleida.

Antes de terminar, hay dos momentos claves más que habría de comentar. Estas son el día que se seleccionó el día de la celebración de la Consulta y la firma de la ley de consultas, que iniciaría la etapa final, que se enlazará con el artículo escrito ayer (https://politicamentecorrectoblog.com/2014/11/04/la-consulta-del-9n-el-constitucional-y-el-nou-9n/).

En primer lugar y después de muchas reuniones entre los partidos pro consulta se logró establecer un día y unas bases para la celebración de la misma. Esta fecha, grabada a fuego en el imaginario independentista, fue el diciembre del año pasado mes de diciembre del 2013, concretamente el día 12 de ese mes. Ese día se anunció la fecha y las preguntas que determinarían esa consulta. Estas, fueron « ¿Quiere que Cataluña sea un Estado?» y «En caso afirmativo, ¿quiere que este Estado sea independiente?»

Con esto se tenía el marco teórico y la pregunta. Con esto, “sólo” quedaba crear un marco legal que permitiera la celebración de la consulta. Bajo el amparo de la propia constitución, que permitía la celebración de consultas populares, siempre que fuera bajo la aprobación del Estado Central. A partir de este permiso, surgió la ley de Consultas populares no refrendarías. Aprobada por el Parlament el 19 de setiembre y en vigor des del 27 de ese mismo mes.

Tal como indica su primer artículo, esta ley servía para:

“El objeto de esta Ley es regular el establecimiento del régimen jurídico, las modalidades, el procedimiento, la realización y la convocatoria de los mecanismos de participación democrática, de audiencia, de diálogo y de consultas populares no refrendarías, respecto de actuaciones políticas de trascendencia especial, en el ámbito competencial de la Generalidad, mediante votación, foros de participación, debates públicos y cualquier otro instrumento de consulta popular no refrendaría a la ciudadanía.”
Artículo 1 de la propuesta de Ley de consultas populares no refrendarías de Cataluña

Y con esto acabaríamos con este “time-lining”, realmente, podríamos complementarlo de muchas otras formas, pero conociendo la capacidad de internet y sobretodo, la intención de informar y no de exponer en extremada profundidad hacen que hayamos decidido resumir un poco, con esto queremos avisar que en este artículo sólo están los principales pasos del proceso, pero como en cualquier tipo de política casi cada día hay evoluciones y pasos en falso que hemos sacado del resumen, para concentrarnos únicamente en aquellos momentos claves que han conducido al momento actual con las dos impugnaciones y la declaración del “nou 9N”.

Ya para mañana dejaremos un artículo donde repasaremos los procesos parecidos a la consulta catalana. Dejaremos un poco alejado el caso escoces ya que lo tratamos con profundidad en este mismo blog los días donde tuvo lugar, aunque los comentaremos como el ejemplo más cercano.

Marc Pérez Muntanyola para P.cto

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