Pensamientos

Pensamientos I (Introducción)

Bueno, a pesar que no cumplí con el artículo de la semana anterior, lo he dejado para una publicación extra posterior, os lo debo. Pero entre que he tenido diversos problemas con el ordenador y que, realmente me está saliendo un artículo muy largo, esperaré un poco para subirlo terminado, en ambas versiones prometidas. Una versión corta para todos y una versión larga para aquellos curiosos que quieran informarse más.

En otro orden, aquí estamos para publicar el primer/segundo artículo de la nueva temporada, la realidad es que con este artículo haré algo nuevo, ya aclaré en Antes de Empezar que volvía más cabreado que nunca y sobretodo mucho más crítico. Realmente, hacía tiempo que quería radicalizar mi opinión. Siempre pensaba que mis artículos tenían un problema. Este era, sin duda, la poca empatía que podían tener con la gente. La gente no lee blogs para informarse de una forma correcta, la gente lee blogs que concuerdan con sus pensamientos, aquellos que se acercan más a su ser.

Y efectivamente, hoy hablaremos del concepto Ideología en los tiempos modernos. ¿Qué quiero decir con ideología? A ver, si me centrara en la definición de la palabra, puedo afirmar que la ideología es:

Conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político, etc. Definición RAE Ideología http://lema.rae.es/drae/srv/search?key=ideolog%C3%ADa

Pues eso, y hasta aquí el artículo de la semana. Muchas gracias y sigue a Políticamente Correcto….

Bueno, no. Con esto no se puede acabar, sino vaya cambio más estúpido. Como siempre, una definición académica no atrae lo suficiente como para establecerlo como elemento principal de un artículo. Realmente, esta definición está bastante bien lograda. Pero poco dado al imaginario social.

¿Cómo empezar? hace mucho que no escribo y la verdad es que me quedo un poco atrancado. Me da la impresión que me repito mucho y no consigo hacer salir las ideas en palabras. Pero tratando un tema más libre creo que lograré el objetivo.

Ideología. Este concepto como ya hemos visto, no deja de ser el conjunto de ideas de alguien o sobre algo. Así a bote pronto, nos indica que la ideología es algo bastante maleable que o bien la puede encumbrar al olimpo de lo abstracto o hundirla en lo más hondo de la miseria humana.

Cuando entre en la carrera, yo me reconocía como una persona con una ideología bastante clara y sobre todo establecida en base a unas ideas adquiridas de terceros, especialmente ideólogos y pensadores que ni de asomo vivieron en mis tiempos. A todo esto hay que sumarle un pequeño complejo de lo mío es para mí, que siempre me ha acompañado provocando poco “feedback”. Con el paso de los años y avanzando en mis estudios calme  un poco esos pensamientos, viendo como todo el ardor juvenil iba dando paso a una ideología mucho más racional. Una ideología que dejaba el conflicto de lado para entrar en el diálogo.

En el momento, no acabé de creerme que mi ideología hubiera cambiado, pero un suceso me hizo cuestionarme toda ella. Para ello, tenemos que viajar al pasado. Alrededor del 2011, como podéis contar yo seguía estudiando mi carrera y en esos momentos, entró en vigor una ley. Esa ley, para mí, fue el mayor atentado contra la libertad individual. En esos momentos, lo consideré el mayor robo de libertades perpetrado por un gobierno democrático. Sí. Efectivamente, estoy hablando de la ley anti tabaco. Ahora no pienso lo mismo, pero en esos momentos, juro que, creí que el gobierno me robaba mis derechos.

Un tiempo después y tras comentar el tema con una profesora, la cual me dijo que me había convertido en un liberal por culpa de la ley anti tabaco. Esta broma me hizo pensar en si esto era real o sólo era eso, una broma. Ahora diréis, menuda gilipollez. Y yo  responderé sí. Pero dejadme explicar, hay que reconocer que en ese momento, el que a mí me prohibieran fumar en bares, en los cuales yo pasaba la mayor parte de mi tiempo libre, y encima, hay que sumarle que por la época yo trabajaba en un bar, significando eso que no podría fumar mientras trabajaba, era como si me robaran una parte de mi propio ser. Yo era una persona de bar y fumadora. Como podéis ver esto fue una reducción sustancial de mis derechos.

Esta reforma, aparte de mejorar mi salud a futuro, también me provocó una reestructuración necesaria de mis ideas, ya que en algo comprendido como positivo, como era la participación estatal en la mejora de la calidad de la vida de la gente, había provocado uno de los mayores enfados en mi vida. Es fundamental comprender que este cambio no vino sólo, hicieron falta un tiempo y unas sesiones individuales y grupales, gracias a que por la época había perdido mi complejo de lo mío es mío, provocó que al fin me planteará la creación de unos conjuntos de ideas propios. Estas ideas fueron construyéndose a medida que iba pasando el tiempo y haciéndome una persona que ya no heredaba ideas de terceros directamente sino que transforma esas ideas en su visión.

Y con la idea contraria a la inicialmente planteada con este escrito, iniciaré una serie en la cual expandiré los conceptos que conforman mi ideología y tratando de dar explicaciones a los conceptos políticos y sociales.

No prometo subirlo cada semana, ni cada x tiempo, sino que será una sección extra que vendrá cuando venga. Sólo como idea, antes de darme cuenta que llevaba tres páginas, el tema de este artículo era hablar de la izquierda, y de su concepto actual, pero como habréis comprobado aquellos que hayáis llegado hasta aquí, me he liado.

Así que con esto doy por finalizada la introducción a la que se convertirá en una futura sección del blog, y que no estaba planeada cuando la semana pasada presenté esta segunda temporada de artículos en Políticamente Correcto.

Nada más y recordar que P.cto volverá este domingo con el resumen semanal. Muchas gracias y espero que os guste.

Marc Pérez Muntanyola.

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